Leo Marz (Jalisco, 1979)
La obra de Marz (Jalisco, 1979) se ha caracterizado por establecer muy arriesgadas, y a la vez precisas, asociaciones entre diversos ámbitos de la cultura. De esta manera le es posible construir conexiones entre la historia del arte, el cine, caricaturas e internet, entre muchas otras fuentes. Este tipo de fusiones, desarrolladas por el artista a partir de una muy vasta cultura general, pueden resultar extrañas para espectador en un primer momento, para después revelar paulatinamente su objetivo. Por ejemplo, en la instalación que presenta en esta ocasión, logra combinar con increíble destreza el catálogo formal y cromático de diversas experimentaciones visuales del arte suprematista y minimalista de mediados del siglo XX, con abstracciones de personajes de la serie Pokémon. De esta manera realiza un comentario sobre la realidad actual en la que desaparecen las distinciones entre la alta y la baja cultura, así como entre la solemnidad de la historia del arte y la proliferación de imágenes de consumo masivo. Igualmente la pieza apunta a la actual dependencia de dispositivos móviles conectados a la red que en muchas ocasiones limitan -o distraen- nuestra percepción de lo real. La pieza invita a los visitantes a conectar dichos dispositivos a cargadores instalados en la sala, para así enfocar los sentidos en la experiencia espacial dentro de la que se encuentran.

Obra: Monolito, 2018.
Técnica: Instalación | Mural | Telones | Escultura | Elementos en MDF

Raúl Quintanilla (Nuevo León, 1982)
La obra en video de Raúl Quintanilla (Nuevo León, 1982), constituye un vertiginoso flujo de imágenes, posible gracias a un complejo proceso de edición. Diversos intereses narrativos se traducen en obras que oscilan entre la autobiografía y la historia del cine. A partir de la obsesión del artista con el lenguaje cinematográfico le es posible compilar fragmentos de muy diversos filmes para construir experiencias visuales que despiertan en el espectador diferentes estados de ánimo. En las propias palabras de Quintanilla, realiza “biografías cinemáticas” que proyectan su vida anímica, al igual que recrean una noción muy cercana a la percepción que tiene de sí mismo al momento de editar.

La videoinstalación presentada en esta exposición es un collage que utiliza -literalmente- material visual encontrado en la plataforma de Youtube, proveniente de todos los países del planeta. El tema central es la risa, y se inspiró en el libro de “Magia de la risa” de Octavio Paz, en el que el autor escribió que “La sonrisa es el signo de la impasibilidad, la señal de la infinita distancia de los hombres. Sonríen: nada los altera”. Quintanilla refiere con su video a la ambigüedad de la condición humana, que transita entre la superficialidad o seriedad del acto de reír. Hay un momento autobiográfico e introspectivo en el hecho de cuestionar la naturaleza de la risa.

Obra: El lenguaje del Sol, 2018.
Técnica: Video HD

Tahanny Lee Betancourt (Coahuila, 1986)
La obra de Tahanny Lee Betancourt (Coahuila, 1986), aborda el delicado tema del duelo familiar. Después de la pérdida de su hermana ha producido un número importante de piezas que oscilan entre el dolor por su ausencia y la celebración a su vida. En el delicado balance logrado por ella proyecta una reflexión existencial con la que todos nos podemos identificar. Desde el título de la instalación se puede dilucidar en menor o mayor medida el procedimiento emprendido por Lee Betancourt. Un par de meses posteriores al fallecimiento de su hermana, en el año 2012, activó la función de alertas de Google para compilar cualquier publicación en esa plataforma que incluyera el nombre “Tamara”. El gigantesco archivo acumulado por ella a lo largo de más de seis años es traducido al lenguaje musical de las computadoras (MIDI) y posteriormente interpretado visualmente en una partitura. El despliegue formal de esta pieza en la exposición consiste en la presencia del piano familiar en el que ambas hermanas aprendieron a tocar, así como la proyección del mismo piano siendo reparado, la presencia de la partitura y la ejecución musical. La reparación del piano es tratada simbólicamente, por una parte en el sentido de la “sanación”, y por otro como la necesidad de superar el dolor y continuar viviendo.

Obra: Google Alerts Tamara, 2018.
Técnica: Video- instalación.

María Fernanda Barrero (Ciudad de México, 1981)
ELa obra de María Fernanda Barrero (Ciudad de México, 1981), puede ser definida como un cuestionamiento constante sobre el paisaje. En muchas de sus piezas traduce al lenguaje artístico información proveniente del ámbito científico, así como de culturas ancestrales. Por medio de delicadas instalaciones, habitualmente realizadas con materiales de gran fragilidad, reflexiona sobre su presencia física en el mundo, y evidencia al mismo tiempo la incansable curiosidad humana por dilucidar los misterios del universo. En la instalación que presenta en esta ocasión nos narra la experiencia de vivir en la costa. Invita a que percibamos la línea del horizonte primero como un fragmento, para posteriormente evolucionar en una elipse que nos rodea. Ese horizonte deja de ser sólo una línea imaginaria para convertirse en una especie de experiencia mística inmersiva. De igual manera, y por medio de infinidad de líneas de diversas tonalidades de azul, hace un homenaje a la técnica artesanal huichol consistente en pegar cuidadosamente hilos con cera a una superficie rígida. De esta forma establece un puente entre su propia percepción y el vínculo trascendental de dicha cultura con el mundo. Se exhibe aquí además una maqueta realizada con la misma técnica y que consiste en la recreación exacta de la topografía del área metropolitana de Monterrey. El entorno montañoso de esta región implica un cuestionamiento distinto, casi imaginario, sobre el horizonte.

Obras: La línea imaginaria, 2018; Del proyecto: La línea imaginaria, 2018.
Técnicas: Hilaza y cera sobre aluminio; corte MDF, metal y pintura.

Alejandro Cartagena (República Dominicana, 1977)
Diversas problemáticas sociales vividas especialmente en el área metropolitana de Monterrey son las que Alejandro Cartagena (República Dominicana, 1977), ha registrado con su cámara. Estas exploraciones han desembocado en varios libros de artista que compilan visiones sobre el desorganizado crecimiento urbano, la desigualdad de clases y la corrupción política. Para él es sólo desde la perspectiva de los habitantes de la ciudad que se puede atisbar una noción crítica de la realidad. Ejemplo de esto es la video-instalación que se ha integrado en esta exposición y que atestigua la colisión de dos poderes. Por una parte la amenaza de los cárteles del narcotráfico que defienden violentamente su territorio, y por el otro las fuerzas policiales intentando aplacarlos; no sin la sospecha de los intereses cruzados y conflictos de interés en ambos frentes. Se presenta la acumulación de videos tomados con teléfonos celulares y “subidos” por usuarios a la red, que registran momentos tensos de esta lucha, así como el traslape de sus audios. Esto es utilizado por Cartagena para reflejar la cruda cotidianidad de la ciudad de Monterrey, y de paso permitirnos atestiguar el entorno inmediato en el que estas personas viven. Nos hace conscientes simultáneamente de la realidad socioeconómica y del temor cotidiano sufrido por la mayoría de la población en la entidad.

Obra: Suburban Wars, 2016-2017.
Técnica: Video a color y sonido en loop, audífonos y mesa

Sofía Ayarzagoitia (Nuevo León, 1987)
Sofía Ayarzagoitia (Nuevo León, 1987) captura fotográficamente la realidad de diversos personajes -en su mayoría masculinos-, con quienes se ha topado en su cotidianidad. La mirada de esta artista no acepta simulaciones, y se traduce en potentes fotografías. Por una parte, en su obra es esencial evidenciar la adversidad, sin tapujos, enfrentada día a día por estas personas; mientras que también queda clara la búsqueda de la belleza compositiva y elaboradas soluciones a nivel técnico. El resultado de esta fusión son imágenes de increíble fuerza que desconciertan al espectador. Si bien sus foto-instalaciones no cuentan con una narrativa lineal, es inminente la proyección de historias. Se trata de una especie de impresiones mentales, o biografías emocionales, que son capaces de envolver al espectador en elaborados escenarios psicológicos muy representativos de la realidad contemporánea.

Obra: Borderline, 2017-2018.
Técnica: Impresión digital

Ernesto Walker (Nuevo León, 1982)
Ernesto Walker hace patente en gran parte de sus proyectos la apropiación de conocimiento tomado de la ciencia y de soluciones tecnológicas. En un afán de emancipar las fronteras de lo artístico traduce en formas escultóricas e instalaciones los resultados de sus investigaciones. Sin embargo sus “símbolos maquínicos”, construidos con meticulosa precisión, refieren más a momentos de introspección, a la fascinación por la técnica y a la curiosidad de la mente humana, que a un simple efecto visual. En esta exposición presenta una “escultura sonora responsiva” (según su propias palabras) que invita al público a interactuar con ella mediante la sintonización de frecuencias de radio. La pieza explora formal y conceptualmente los sistemas espaciales de telecomunicaciones, tales como satélites y sondas, que silenciosamente redibujan el paisaje terrestre con flujos de información que viajan dentro y fuera de la atmósfera. De igual manera rinde tributo a Donald J. Kessler y al “síndrome” que lleva su nombre: un asesor de la NASA, quien predijo una reacción en cadena inminente al ocasionarse un número cada vez mayor de colisiones entre satélites en desuso, residuos y equipos operativos. La persistente acción humana de poner en órbita estos aparatos responde a la creciente necesidad de comunicación, por lo que su existencia implica un mensaje en sí misma: una especie de espejo de nuestra condición. La estilizada antena construida por Walker está a su vez inspirada en el lenguaje formal de diversas experimentaciones plásticas de la primera mitad del siglo veinte.

Obra: Kessler I. de la serie Kessler Syndrome, 2018.
Técnica: Instalación sonora, electrónica, acero, acrílico, aluminio, soldadura eléctrica, pintura automotriz y escultura colgante.

Daniel Pérez Ríos (Nuevo León, 1987)
La obra de Daniel Pérez Ríos tiene un marcado carácter experimental. Por medio de refinados procedimientos traduce formas de diferentes ámbitos de la cultura en obras que involucran sonido, color y alteración de espacios. Con fuerte énfasis en las representaciones visuales del mundo de la música en la actualidad que van desde las portadas de discos emblemáticos del rock -y la parafernalia de esa subcultura-, a soluciones visuales tomadas de bases de datos, establece a menudo una correlación entre los ámbitos de lo real y lo virtual. La pieza que presenta en esta exposición consiste en la materialización de un render encontrado en internet de la famosa escultura titulada El amor de Psique realizada por el escultor italiano Antonio Canova a finales del Siglo XVIII. El tema original abordado por Canova implicaba la combinación virtuosa entre la fisicalidad del amor y la inmaterialidad de la razón. Pérez Ríos refiere a esa misma dicotomía pero desde una óptica distinta al tratarse de una impresión por inyección 3D obtenida de información binaria en la red.

Obra: The Whole Netflix and Chill, 2018
Técnica: Escultura digital, impression 3D PLA y pintura acrílica.

Paula Cortázar (Nuevo León, 1991)
Con meticulosos resultados técnicos Paula Cortazar (Nuevo León, 1982), responde a la necesidad casi trascendental de grabar piedras, recortar papeles y manipular diversos materiales. La elección misma de dichos materiales constituye un comentario sobre el magnífico entorno natural que rodea al área metropolitana de Monterrey. Su obra puede ser entendida como una llamada de alerta a la conservación medioambiental, o cómo una invitación a re-sintonizarnos con el pulso de la naturaleza acallado por el ritmo de la urbe. No es una coincidencia que en sus creaciones resuene la memoria del Land Art; sin embargo tal vez exista más relevancia en el hecho mismo de lograr resultados tan significativos por medio de interacciones sutiles. La obra de Cortazar es también un comentario autobiográfico que nos recuerda la fugacidad de la vida en contraposición con la naturaleza perenne.

Obras: Extracción y conexión, 2018; Sobre fragmentos de montañas, 2018; De la serie: La fuerza del río, 2018; De la serie: Memorias, 2018; Sin título, 2018; Líneas de caliza, 2018.
Técnicas: Hilo y papel blanco; grabado sobre mármol negro de Monterrey; piedra de río; grafito sobre madera; grabado en mármol; grabado sobre piedra caliza.

Mayra Silva (Nuevo León, 1978)
La obra de Mayra Silva (Nuevo León, 1978) refiere constantemente al ámbito de lo inmaterial. En varias instalaciones e intervenciones a espacios busca despertar en el espectador la sensación de presencias olvidadas. Con un dejo de nostalgia y misterio recurre al lenguaje escrito para desarrollar un híbrido entre poesía y literalidad. Este singular lenguaje se materializa en frases que se mimetizan con el entorno y que se ubican en la frontera de algo que gradualmente se vuelve intangible, que se escapa a la razón. Letras escritas en enredaderas, mismas que al crecer borran su sentido; narrativas plasmadas en relieves de yeso; lugares que reclaman nuestra atención en una dimensión muy sutil. Para la instalación que se presenta aquí, Silva recrea una memoria remota: el recuerdo de la visita a un lugar tiempo atrás en el Barrio Antiguo de Monterrey. Una habitación que evidencia su reciente ocupación y su inminente abandono. Igualmente se hace notar el paso del tiempo, a la par de la constante sospecha de una llamada telefónica.

Obra: Las grosellas negras que el coyote lleva en la mano izquierda, 2018.
Técnica: Instalación con audio e iluminación.

© MUSEO DE ARTE CONTEMPORÁNEO DE MONTERREY, 2018 | Zuazua y Jardón S/N, Centro. Monterrey, N.L. México, 64000 | T. +52 (81) 8262.4500

Síguenos en